¿Ha tocado fondo?
No lo sabe. Ha escuchado decir que a veces hay que ir hasta abajo del todo para impulsarte hacia arriba. Entonces aprietas los dientes, flexionas las rodillas y saltas con fuerza para salir de ese pozo . Esa es la vida. Una constante entrada y salida de pozos imaginarios, más o menos profundos en los que caes y de los que tienes que tratar de fugarte con el menor número de rasguños posibles.